BIOGRAFÍA DE EUSEBIO GUIÑEZ
A 23 años del fallecimiento del Maestro “Eusebio Guiñez”
Eusebio Crispín Guiñez nació en Rivadavia el 16 de diciembre de 1906; y fue el mismo que se cansó de ganar maratones y carreras. Fue el mismo que le ayudó a Delfo Cabrera en la Maratón Olímpica de Londres y fue el mismo que entrenaba todos los días a los chicos de la Dirección Provincial del Menor.
Don Eusebio se vino de Rivadavia para la Ciudad y se quedó a vivir en una casita cerca de la plazoleta Barraquero.
Vino a jugar al fútbol, en un campeonato comercial, y mediante un trabajo en el ferrocarril pudo instalarse y firmar para el Club Pacífico, donde actualmente está el Club General San Martín. Jugaba en la segunda división.
Pero un día un atleta de apellido Giúdice lo invitó a entrenar en una pista de tierra (apenas unas huella) que había cerca de la cancha de Andes Talleres junto a otro atleta, los dos le advirtieron a Guiñez que iban a dar 10 vueltas al circuito y que “largara” apenas se cansara. A las siete vueltas Guiñez les sacó ventaja y llegó al final con una gran diferencia.
Allí nació el amor entre una pareja que no se separó jamás: EL ATLETISMO Y EUSEBIO GUIÑEZ.
Al fin de semana siguiente le hablaron los dirigentes de atletismo del Club Pacífico y participó de una carrera en la que terminó en tercer lugar. Se decidió y “largó” el fútbol para entrenar de lleno al atletismo con 24 años en 1929. Desde su casa cerca de la plazoleta Barranquero corría hasta su trabajo en el ferrocarril, en Benegas, Godoy Cruz. Contrajo matrimonio con Doña Francisca Mathus y de cuya unión nacieron sus 2 hijos Francisco Teodoro y Elvira Eusebia.
Guiñez empezó a ganar en cuanta carrera de fondo participaba y su nombre empezó a “sonar” en Buenos Aires. Le llegaban invitaciones para las competencias nacionales y también no resultó extraño que su figura vistiera la camiseta de la selección argentina.
En los campeonatos sudamericanos en Montevideo en 1941 (Uruguay) ganó en una oportunidad las carreras de 3000, 5000 y 10000 metros por equipos consagrándose Campeón Sudamericano. En el año 1938 en los 10.000 m del Campeonato Cuyano se consagró Campeón con récord que se mantiene al día de la fecha de 32.28.2. Contaba Eusebio que cuando corrió los 10000 mts, delante suyo iba un atleta chileno, y el estadio Nacional de Montevideo gritaba ¡Chile! ¡Chile!. El venía detrás, cerró los ojos y llegó primero. ¡Ese fue su título de Campeón Sudamericano!
Pasaban los años y su experiencia se iba agrandando. También su físico se iba adaptando mejor a las grandes distancias.
Hasta que le llegó la gran oportunidad de estar en los Juegos Olímpicos de Londres en 1948 como representante de Argentina.
Su dieta como buen mendocino necesitaba de una buena dosis de vino y en el barco que lo llevaba a Inglaterra junto a todo el equipo se cargó una damajuanita de 5 litros según comentó en una nota en 1985: “Imagínese un plato de fideos que tenían el ancho de un dedo no se podía bajar con un vasito de agua. El vino era mi dieta indispensable”.
La monotonía del silencioso mar era interrumpida a las 6 de la mañana por los ruidos que hacían los pasos de un morocho mendocino que se entrenaba corriendo en la popa.
LA MARATÓN
La maratón olímpica los esperaba. La largada en el estadio de Wembley con 95000 personas era imponente y tres argentinos estaban mezclados entre los mejores del mundo.
El entrenador Mura lo mandó “al frente” a Guiñez y fue el “hombre del sacrificio".
Sobre los 37 kms. tuvo una pérdida de bilis por el esfuerzo realizado y el ciclista Remigio Saavedra que venía atrás le tiró una esponja con agua que le ayudó a recuperarse.
SEIS UÑAS MENOS
Cuando faltaban 2 km para la llegada venía Cabrera a paso firme y Guiñez le gritó “Indio no te vayas a caer por favor”. Al final, otra vez en el estadio de Wembley, Cabrera ganó la medalla de oro y Guiñez entró en quinto lugar, ya en el hotel disfrutando la alegría de la delegación argentina, el Negro Guiñez se sacó las zapatillas y tenía 6 uñas menos.
Esa fue la incursión más importante recordada de este gran atleta que corrió la maratón olímpica a los 42 años.
A partir de allí, Guiñez se dedicó a inculcar todos sus conocimientos y nunca ganó plata por correr. Fue un ejemplo del deporte amateur.
EL MAESTRO
Y esos ejemplos que impartía el Negro fueron desparramándose en muchos jóvenes que querían aprender. Era un maestro y seguía corriendo aunque cada vez más lento.
Tuvo la fortaleza para participar todos los años en el homenaje a su amigo Juan Domingo Ribosqui. Y hasta 1986 con sus 81 años, entraba corriendo al cementerio de Maipú para cumplir con su amigo. El “Negro” murió el 1 de octubre del año 1987 a los 81 años.
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El diario Hoy titulaba el sábado 3 de octubre de 1987: “LA ÚLTIMA MARATÓN DEL “NEGRO” GUIÑEZ, EL MEJOR ATLETA DE SIEMPRE” Eusebio Crispín Guiñez corrió el jueves su última carrera, “contra la vida”. Y en el hospital Lencinas, luego de una larga convalecencia, su corazón se paró. El maestro y olímpico a los 81 años hizo su último esfuerzo por ganarle a la muerte y pasó a ser recuerdo. Un gran recuerdo para todos los atletas argentinos que tendrán siempre presente al Negro, al Gran Negro Guiñez. Chau Negro, hasta siempre… Se fue. Con ese paso firme y ganador. Se fue. Con la gloria de haber sido un ejemplo, con la humildad que contagió, con todos los recuerdos de sus 81 años de atleta. Para Eusebio Crispín Guiñez hubo una sola meta, un solo camino y fue el de la honestidad. Estamos seguros que llegó a la meta como el más honesto de todos. |
Resumen extraído del “Diario Hoy” (desaparecido) del sábado 03 de octubre de 1987.
ANÉCDOTAS DEL MAESTRO
1º) ¿Por qué Maestro?
Porque recibe en Buenos Aires, luego de la Maratón de Londres, un título honorífico de “maestro de Educación Física.
2º) ¿Amaba el Fútbol?
Sí y fue entrenador de Godoy Cruz, Huracán, Las Heras, Gimnasia y Esgrima. Gutiérrez Sport Club, Andes Talleres. Acompañó en esas actividades a otro grande Francisco “Pancho” Lombardo.
3º) ¿Qué países conoció por el Atletismo?
Brasil, Perú, Chile. Por supuesto Inglaterra y cuando estaba en Londres siempre comentaba que le había sorprendido la cantidad de lisiados que había observado como consecuencia de la guerra.
4º) ¿Cómo era su labor en la Dirección Provincial del Menor?
Enseñaba Atletismo y siempre llevaba y traía a sus atletas en su propio auto a las carreras. Su hija Elvira y nieta Gladys cuentan que doña Francisca (esposa de Eusebio) realizaba el tradicional puchero y en el patio de la casa de calle Misiones y Jorge A. Calle daba almuerzo a sus pupilos. Sostenía que había que ayudar a los muchachos porque “sufrían mucho” y dar responsabilidad a los “más revoltosos”.
Contaba que en una fiesta en Mendoza llegó Leonardo Favio, ya actor de trayectoria nacional y, sin acordarse Eusebio que había sido alumno suyo en la Dirección del Menor, Leonardo se acercó y lo reconoció con un abrazo diciéndole “maestro…”
5º) Su primer premio:
Fue en 1931 y consistió en un “cortapapel de plata, que hoy se puede observar en la vitrina de la familia, donde se encuentran innumerables trofeos, medallas y copas del Maestro. La vitrina fue un regalo del Gobernador de Mendoza Blas Brisoli.
6º) Encuentro con Juan y Evita Perón
Antes de iniciar su viaje a Londres Eusebio y Francisca se entrevistaron con Juan Perón y Evita. El General les decía cariñosamente “el pisauva” por su origen mendocino y Evita les preguntó ¿qué necesitaban?, ellos contestaron “ una casa” y así por Acción Social de la Nación les llegó la casa, cuyo solar nunca abandonaron (año 2010) y que se ubica en calle Misiones y Jorge A. Calle de la 6ta Sección de Mendoza, y donde actualmente vive Doña Elvira, hija del Maestro.
7º) La Maratón de Londres: sus recuerdos…
ü Antes de correr la Maratón corrió los 10000 mts. en pista;
ü La actuación del atletismo hasta la maratón había “sido floja”;
ü No puedo correr con reloj, lo que le imposibilitó observar y conjugar su paso con el tiempo de pasada en el trayecto;
ü Deseaba ganar la Maratón como cualquier digno atleta que realiza un esfuerzo extraordinario;
ü A su pedido, el entrenador Francisco Mora presentó el plan de carrera “Usted es el peón. Vaya adelante. Sensini al medio y Cabrera que corra de atrás”;
ü Cuando Cabrera llegó primero los argentinos festejaban y creyeron que el mendocino había clasificado segundo y pretendieron sumarlo al festejo. Guiñez los alerto de la situación y giró con el imponente marco de 80000 almas, para obtener finalmente un dignísimo quinto puesto en el mítico Estadio de Wembley.
“Creo (declaraba el gran Eusebio) que nuestra Argentina puede sentirse orgullosa de lo que hemos hecho. Estoy muy contento, pero más estaré cuando llegue a Mendoza”;
8º) El final…
En su casa de calle Misiones, fue encontrado por su nieta en el piso, había tenido un ataque de hemiplejia. Fue trasladado al Hospital Fleming y luego al Lencinas. Durante 45 días su corazón robusto, producto de su vida metódica en practicar todos los días gimnasia y comer adecuadamente desde siempre, dejó de latir, y el 1 de octubre de 1987, se despidió para entrar en la Galería de los Grandes del Deporte Mendocino y Argentino.
¡AL GRAN EUSEBIO NUESTRA GRATITUD PERMANENTE!